ARTÍCULOS EN PRENSA

 
Marzo 1998
Asociación internacional Crítícos de Arte
 
La corriente expresionista parte de la idea de que el color y la forma guardan relación con el estado anímico del artista y de su significación vital. De hecho, se trata de incorporar en el lienzo unas formas distorsionadas y unas gamas cromáticas muy vibrantes y agresivas.

Estas necesidades subjetivas extraídas del entorno físico y natural del artista, es lo que consigue captar Angeles Peláez en sus recientes creaciones. Para ella, el espacio y el volumen son determinantes, sobre todo en sus composiciones arquitectónicas y que observamos en sus temas preferidos: naturalezas muertas, flores y paisajes, plasmados de modo intimista y espontáneo en cada una de las telas presentadas en la Sala Durán.

Hay tres óleos que considero esenciales para que el espectador se emocione y a su vez, goce de lo que tiene delante de sus ojos. Se trata de La Casona, Fantasias en azul y Transparencias. El primero me recuerda el paisaje arquitectónico y geométrico del fauve Vlaminck, en donde sobresalen cromáticamente el ocre, el verde y el dorado. En cuanto al segundo, la aparición de elementos humildes y cotidianos del bodegón, los resuelve en base a una pincelada rápida y suelta, evocándonos a Cézanne, y respecto al último, Angeles Peláez emplea colores puros, contrastados y armoniosos, con un fondo predominantemente estructurado, aunque se advierten ciertas formas arabescas y lineales.

Teniendo en cuenta que no conocía la obra de Angeles Peláez, he de manifestar que me ha sorprendido gratamente, principalmente por la visión detallista y minuciosa que demuestra en el tratamiento del color y de la forma, que hacen que su labor creativa sea de gran interés para el espectador. Por consiguiente, es importante que sigamos muy de cerca su evolución y trayectoria artística.
 
RAMON CASALE
Crítico de Arte. Escritor. Periodista